domingo, 27 de agosto de 2006

¿Pinches indios?


Furiosa porque había un plantón de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) afuera del Senado de la República y tuvo que caminar una calle, María Irma Ortega Fajardo, senadora en ciernes del Partido Verde Ecologista de México, exclamó: "¡Cómo es posible que por unos pinches indios no pueda entrar!".
Ya en el recinto, al que acudía por primera vez para tomarse la fotografía de su acreditación como legisladora, fue grosera con el personal de seguridad y con los reporteros gráficos.A su asistente, le dijo molesta: "¡Cómo es posible que estos pinches nacos tengan secuestrado el Centro, que huele a mierda y a porquería!"

Por Andrea Becerril/La Jornada
:: m :: Cuando no lo puedes creer...
Cuando leo esto en el medio electrónico de la Jornada, escrito por nuestra colega Andra Becerril, siento que me hierve la sangre. ¿Cómo es posible, que siendo mujer, senadora, en pro de la cuestión ecológica ambiental, militante de un partido político "preocupado por la relación hombre-naturaleza", tenga el atrevimiento de adjetivar y enjuiciar las demandas legítimas que exige el pueblo oaxaqueño, en específico maestros en su mayoría indígenas?

Este tipo de comentarios, de una mujer con estudios de preparatoria y carrera comercial en secretariado, es claro ejemplo de que hay mujeres que echan a perder todo un gran trabajo de otras que luchan por tener una equidad en los procesos sociales e históricos de la humanidad.

Como vemos, es importante tomar en cuenta, que en nuestro país existen mujeres cínicas y corruptas, que ocupan un puesto público. ¿Son dignas para representarnos? ¿Tienen algo en común con el pueblo, con la gente necesitada de este país? ¿Saben de nuestras necesidades y las hacen suyas? ¿Sabrán acaso de dónde vienen?

Estamos a favor de las mujeres y que éstas sobresalgan en cualquier ámbito... pero si vemos cotidianamente que estos espacios son violentados por este tipo de mujeres, ¿qué legitimidad se les dará a miles de mujeres que trabajan desde abajo y con la clara idea de transformar este país?

Sabíamos que los políticos tenían sangre azul, pero con todo respeto para la señora senadora, el adjetivar como "pinches indios" a su pueblo, me da la certeza de que usted tiene un odio profundo a su origen...y lejos de reclamarle, le agradecemos a la vida, nos ponga en el camino a mujeres como usted, porque representa el vivo ejemplo de lo que no queremos ser las mujeres concientes, combativas y con memoria histórica. ¡Gracias por existir! :: m ::

:::::::::::::!Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos.
No un minuto de silencio, !una vida de lucha!
La mujer no nace, sino se hace! :::::::::::::
Simone de Beauvoir.

jueves, 24 de agosto de 2006

Recordando a Bertolt Brecht... poemas

Foto::::m:::


Debilidades...
No tenías ninguna,
yo sólo una,
que amaba.
Quiero ir con aquel a quien amo...
Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo.
"Hay hombres que luchan un dia y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."
Bertolt Brecht


Poeta, director teatral y dramaturgo alemán, cuyo tratamiento original de los temas sociales y de los experimentos revolucionarios, ha influido enormemente en la creación y en la producción teatrales modernas.

Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en Augsburgo (Baviera)

y murió el 14 de agosto de 1956 en Berlín.

lunes, 14 de agosto de 2006

Diariamente...

...en un diario local, se publica un instante de la vida de la cual soy testigo.
Instantes de vida que en su mayoría, se encuentran en situación crítica y complicada.
Cuando entré al mundo de la información impresa, me di cuenta que existía ese otro lado de la vida real, esa que no existe en el entrañable y cómodo salón de clase.
Conocí a personas que, sin tener un grado de doctor, me enseñaron y me enseñan más que los intensos y disciplinados – no todos – profesores de clase.
De todos esos libros de lectura recomendados en mi plan de estudios, nunca aprendí más estando atenta al escuchar a la gente.
Esas voces, plasmadas en los libros teóricos de comunicación, se hacen latentes cuando con pena e inseguridad, coloco la grabadora de reportero en boca de otros.
Las memorias que se plasman diariamente en mi cerebro, corresponden al grado de atención, paciencia y comprensión que pongo sobre ellas.
Alguna vez, sentada en alguna plaza del centro histórico de San Luis, observaba a la gente meditando que la vida, es sólo un instante y que no tendría nada de qué preocuparme porque no tengo nada qué perder.
Lo expreso así por el aliento que me da ver a cada abuelo vendiendo dulces en la calle, caminando pacientes y esperando, todavía, algo de los otros.
Me alienta cada mujer adulta que veo pepenando en el Tiradero de Milpillas, recogiendo basura entre esos montes grandes de desperdicio que genera la ciudad.
Me compromete ver, cómo existen profesores que aún, con todo y limitaciones, siguen luchando por sus derechos laborales.
Admiro, a los hombres que construyeron esta ciudad, los comuneros y ejidatarios que tienen el compromiso de preservación y arraigo por su tierra.
Valoro a cada hombre vendedor de alfalfa caminando solo por la calle. Melancolía ver a un niño jugando y vendiendo, sucio, al mismo tiempo.
Hierve la sangre, ver a trabajadores y obreros gritando por sus derechos y repudiando al patrón opresor, tanto a jóvenes vigorosos como adultos, de pelo cano.
Así también, en gran medida, admiro a los jóvenes que salen a las calles y se organizan.
Empatía y solidaridad con las mujeres solteras y jóvenes comprometidas que aún tienen tiempo para reconstruir un futuro mejor para los suyos.
Venero a las mujeres y hombres postrados frente a un juicio legal después de tantos años de defender sus tierras, defender sus derechos, defender lo que es suyo.
Comprendo la vida, cuando recuerdo que en medio de un lugar sin servicios básicos y en medio de una mancha verde de vegetación, en la periferia, lejos de la mancha urbana, centenares de personas y arraigadas a su espacio, viven, comen, duermen, respiran y aman.
Río y me sorprendo de mi caminar, cuando sentada frente a una computadora, recuerdo tantas cosas y sucesos que hoy por hoy me hacen vivir y amar la vida con mayor intensidad.
Así como recuerdo situaciones y personas, por las cuales vale la pena respirar, así un odio desmedido contra otras, pero pese a que vale la pena tomar una postura radical hasta el atrevimiento conciente de desaparecerlas, no tendría caso desperdiciar este escrito que como milagro e intensión salió de ésta diminuta e insignificante desmemoriada.

::: m :::
"Encuentros" /Foto Montserrat Balcorta
Monte Caldera/Cerro de San Pedro
pd. no sabes cuánto te recuerdo...

martes, 8 de agosto de 2006

La mirada que mira la mirada...


©Copyrigth Maya Goded
1997. Ciudad de México.
Juanita... una prostituta, con un cliente.
Él ha sido su cliente por más de 30 años.
Se conocieron en la Merced
.
Conoce el trabajo de la fotógrafa Mexicana Maya Goded
o date una vuelta por
:: m ::
Mira a través de otras miradas...

sábado, 5 de agosto de 2006

Recordando...



Esta imagen llena de creatividad, fue distribuida como propaganda
por estudiantes de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) en el año de 1968.
Los creadores eran integrantes del Movimiento Popular Estudiantil de aquel año.
La V de la victoria... está latente en el 2006...
y aunque no sea Octubre como comúnmente "se recuerda" la matanza
y se conmemora a los caidos,
por lo menos, en este cartel,
se expresa el más esperanzador de los ideales...
un abrazo a todos.
pd. !!La Lucha sigue con la resistencia
en contra de la Minera San Xavier!!!
:: m ::
Si kieres chekar más carteles
y propaganda de 1968 la cita en:

jueves, 3 de agosto de 2006

Idealizar... el cuento de nunca acabar!

Un tema ordinario y corriente para salir de la rutina... Idealizar.
Cuando nos enamoramos de alguien suponemos que esa persona tiene cualidades extraordinarias, que es la mejor del mundo, al menos en la mayoría de los aspectos. Y está bien que nos suceda eso, no en vano se dice que el amor es ciego, y la experiencia nos ha enseñado a reconocerlo.Pero de pronto la persona maravillosa y extraordinaria se convierte en alguien común y corriente, pierde todas las virtudes que le veíamos, deja de atraernos y hasta puede llegar a convertirse en algo despreciable o en enemigo irreconciliable. ¿Qué nos pasó?
Considerar que alguien es demasiado perfecto significa idealizarlo, y al idealizarlo le atribuimos encantos que no posee. Así es como nos ponemos fuera de la realidad, y ésta (tarde o temprano) se toma la revancha. Es entonces cuando el velo de la ilusión se descorre para mostrar el crudo rostro de la verdad; y entonces, el mundo se nos viene abajo.Posiblemente la persona a la que idealizamos no merece ser colocada ni en un extremo ni en el otro; ni un dechado de virtudes ni una suma de defectos; pero la frustración que llegamos a sentir al advertir nuestra engañosa percepción puede deprimirnos y conducirnos a las conclusiones más extravagantes e igual de exageradas.Pero hay un problema más, y es que cuando idealizamos a una persona le otorgamos plenos poderes haciéndola, prácticamente, dueña de nuestra vida. Llegamos a valorarla tanto que su opinión se convierte en palabra santa, inclusive cuando se refiere a nosotros; y aquí es donde el conflicto queda expresado con mayor gravedad, pues podemos convertirnos en títeres de su opinión y creer que somos como realmente esa persona nos ve y nos califica, aun cuando sea en detrimento nuestro. Nos volvemos dependientes y llegamos a minimizar hasta nuestra propia opinión y nuestro más auténtico sentir.
El trasfondo de la cuestión es que al idealizar tanto a nuestra pareja, uno puede terminar sintiéndose inferior a ella y desmereciéndose a sí mismo. Los casos extremos podrían generar pensamientos como éstos: "soy una persona hermosa porque mi pareja lo dice", "soy una persona sin voluntad porque así lo afirma mi pareja", o "no soy una persona que merezca ser amada porque de lo contrario mi pareja no me hubiera abandonado".
Buena, regular o mala, todos tenemos una imagen de nosotros mismos, todos nos vemos de tal o cual manera; el riesgo está en dejar que esa imagen dependa de lo que diga o piense otra persona. Si cometemos la exageración de colocar en el otro una gama demasiado inmensa y omnipotente de atributos extraordinarios podríamos llegar al límite de perder nuestra identidad y valoración. Y si por cualquier circunstancia o capricho se produjera el caso de que ese otro nos abandonara, nos quedaríamos como si al irse se llevara también nuestros propios atributos, nuestra propia imagen. Es entonces cuando puede sobrevenirnos una terrible sensación de vacío y soledad. Ahora bien, la pregunta es: ¿podemos amar sin idealizar?
La idealización es tan normal como el temor, la rivalidad o los celos, por ejemplo. Salvo cuando es exagerada y se vuelve irracional y nociva. Y si alguien tiene la tendencia a caer en este tipo de idealización patológica, será pertinente preguntarse si esa tendencia no se debe a que carece de autoestima o a que se ha convertido en una persona dependiente y sujeta denominada como amor adictivo.
pd. Yo creo que sí se puede... tú que crees?
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